[Reseña] La cura siniestra

La cura siniestra, una cinta de Gore Verbinski, escrita junto con Justin Haythe, cuenta la historia de un joven ejecutivo, Lockhart (Dane DeHaan), que para ascender en la firma para la que trabaja, procede ilegalmente en un movimiento financiero. Los accionistas se percatan de ello y, en vez de denunciarlo -pues hay otros trapos sucios escondidos-, lo envían a Alemania por Pembroke (Harry Groener), el director de la firma. Por su posición, es el chivo expiatorio ideal. Sin embargo, no parece estar muy dispuesto a regresar, según lo cuenta en una extraña carta que había recibido uno de los vendedores más cercanos a él y que, lamentablemente, había muerto unos días antes de un paro cardíaco.

A Lockhart no le queda otra salida más que ir por Pembroke, así que se embarca en este largo viaje. El spa, ubicado en un castillo y a unos kilómetros del pueblo más cercano, que tiene su propia historia oscura,  está ocupado en su amplia mayoría por ancianos multimillonarios, los cuales parecen tener una vida placentera.

La gran mayoría del personal médico y el cuerpo de enfermeras es joven, entre los 30 y 40 años, y sólo desentona una chica, que más adelante conoceremos por el nombre de Hannah (Mia Goth). Esta jovencita no parece estar enferma y, sin embargo, parece ser una interna. Pero eso no es lo más extraño de todo, sino que le dan largas para ponerse en contacto con Pembroke. ¿Qué esconden en aquel misterioso castillo?

El mayor problema de esta cinta es el guión, que aunque se basa en una historia muy novedosa, es innecesariamente largo. Hay escenas que pudieron haberse suprimido sin alterar significativamente la trama. En otras ocasiones, es un problema de ritmo, que se vuelve lento para tratar de causar mayor expectativa. El error se encuentra en que varias escenas tienen esa misma dinámica y, sin querer, la cinta se convierte en una montaña rusa de la que no te puedes bajar.

La cura siniestra toca algunos temas sensibles, como el caso del incesto y el voyeurismo, pero nada que sea en extremo gráfico. Definitivamente, a algunos les podría parecer excesivo, pero me parece que para demarcar claramente el carácter monstruoso de un personaje, había que plantearlo de esa manera.

Las actuaciones me parecieron buenas, en la mayoría de los casos, pero destacando a Jason Isaacs, por su papel del Dr. Vollmer, pero Dane DeHaart no lo hace mal De hecho, su Lockhart es convincente y llegas a meterte en su personaje y sus miedos, al grado de que cuando descubre la verdad detrás del tratamiento, lo que más deseas es que escape para contarlo.

No puedo negar que vi la cinta por las menciones que escuché de que la trama integraba elementos lovecraftianos, pero no me parece haberlos visto. Los médicos locos existieron mucho antes de Lovecraft, probablemente con el monstruo de Frankenstein como mayor exponente. Y no, no vi entes de otras dimensiones, magia ni rituales que me permitieran vincularlo.

Para concluir, debo decir que es una buena cinta, pero que sólo podrán disfrutar unas pocas personas: esas que no se aburren en la butaca. Le doy un 7.

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