Reseña: Westerado: Double Barreled – Libertad, venganza y dos armas humeantes

Desarrolla: Ostrich Banditos

Distribuye: Adult Swim Games

Fecha de Lanzamiento: 16 de Abril de 2015

Genero: Indie/Acción/Aventuras/Sandbox

Puedes Jugarlo en: PC/XOne

Análisis basado en una copia digital para Steam adquirida por el redactor.

El salvaje oeste, ese periodo histórico, que vaya uno a saber que tan salvaje era en realidad, es, sin lugar a dudas, uno de los escenarios que mas historias nos supo brindar. Este mitológico universo, popularizado por los Spaghetti Western de Sergio Leone, nos hizo testigo de muchísimas leyendas, cuya velocidad para desenfundar sus armas y disparar, era mucho mayor a la de razonar con las palabras. ¡Juego, mujeres, justicia o venganza! Cualquier excusa era buena para desatar una balacera sin precedentes.

Tomando como fuente de inspiración todas estas características, e inclusive algunas mas, es que Ostrich Banditos nos trae Westerados: Double Barreled, un videojuego que detrás de su simple apartado gráfico, esconde una profundidad tal, que se siente prácticamente como un mini Red Dead Redemption ¿Que? ¿Que estoy exagerando? Ni tanto. El pequeño estudio holandés ha sido artífice de un titulo que nos da un nivel de libertad -dentro de sus limites- pocas veces visto.

Una nueva leyenda ha nacido en el Salvaje Oeste.

En Westerado: Double Barreled (Westerado de aquí en mas) asumimos el rol de un joven cowboy, al que unos despiadados bandidos le han quemado su rancho. Pero no solo eso, también llenaron de plomo a su madre y a su hermano, dejándolo sin hogar y sin familia. Allí es donde comienza el viaje de nuestro “héroe”, un muchacho sin nombre, que deberá buscar al responsable de tal atrocidad y llevar a cabo su venganza. Ese es todo el argumento, la premisa sobre la que se construye este sandbox que jamas nos ata a un lineamiento, aun cuando nos este indicando que tenemos que hacer, dándonos la libertad de seguir nuestro propio camino y resolver las situaciones que se nos presentan como mejor nos parezca.

La estructura del juego en si, es bastante simple. En primera instancia solo tenemos un único objetivo: Encontrar al asesino y matarlo. Esta tan simple como trazar una linea recta del punto A al B y ya. Sin embargo, en la medida que comencemos a recorrer el mundo, a explorar las ciudades e interactuar con los ciudadanos que habitan en ellas, nos irán asignando diversas tareas que cumplir… siempre y cuando tengamos ganas de hacerlo. Lo interesante de llevar a cabo estas misiones, es que como recompensa no solo obtendremos dinero, sino también una descripción de como luce el criminal al que incesantemente buscamos: qué sombrero tenía, qué cinturón llevaba, de qué color es su ropa, etcétera.

Lo bueno es que para aquellos que no sean pacientes, existe esa libertad de hacer lo que queramos y podemos acusar al primer personaje con el que hablemos de ser el asesino, aunque claro, andar tildando de culpable a todo el mundo puede traernos un sinfín de problemas. Entonces, de repente, esa recompensa que a priori parecía absurda, no lo es tanto, porque solo de ese modo podremos reducir los sospechosos a uno.  Para mejor, aun cuando tengamos la certeza de quien es el malhechor que arruino la vida de nuestro protagonista, el juego nos pondrá en duda de “si es o no”, debiendo sonsacar la verdad a punta de pistola, porque al fin y al cabo ¿Para que tenemos nuestras armas?

En realidad, lo mejor y que denota aun mas esa libertad asombrosa que pregona Westerado, es que de un momento otro, en medio de cualquier conversación podremos desenfundar nuestro revolver y apuntarlo directo a la cara del interlocutor en cuestión ¿Que para que sirve esto? Simple, para obligar a las personas a cambiar de opinión, para que nos den información, asaltar el banco o simplemente por diversión. Ver como se espantan los personajes cuando amartillamos es sencillamente genial y sin lugar a dudas una mecánica que Ostrich Banditos ha implementado de perlas.

Asentamientos indios, pueblos abandonados y ciudades llenas de vida son tan solo algunos de los lugares que visitaremos.

De todos modos no es el único uso para nuestros revólveres, ya que también los necesitaremos para defendernos de la innumerable cantidad de bandidos que deambulan por los senderos que forman parte del mapa. Lo bueno es que no siempre seremos indefensas victimas y eventualmente podremos convertirnos en cazadores de recompensas, lo que nos invitara a explorar áreas enteras para eliminar forajidos a cambio de una recompensa. Un detalle que a nivel personal me encanto, fue que luego de mandar al mas allá a decenas de criminales, comenzaron a tenerle miedo a mi personaje, llegando al extremo de implorarle por sus vidas.

Aquí es el jugador el que elige como llevar adelante su historia, a quien ayuda y a quien no, quien vive y quien muere, sin que eso nos tilde de buenos o malos. Somos libres de hacer lo que literalmente queramos, al punto que podemos desenfundar una escopeta en medio del poblado, ir a la oficina del sheriff y mandarlo a criar malvas. Para este fin es que se implemento un sistema de combate, algo simple, que consiste en movernos para esquivar los disparos y tener un buen timing para que cada bala que escupa el cañón de nuestro revolver cuente. Es interesante que para jalar del gatillo, primero haya que levantar el arma para apuntar, luego amartillar para que finalmente se ejecute el disparo. También hay que tener en cuenta el interesante detalle de que las balas son infinitas pero se recargan de a una en una.

Ser guardaespaldas de diligencias es una de las tantas tareas que podremos realizar.

Westerado hace prácticamente todo bien, incluso en su hermoso y simple apartado artístico, presentando escenarios detallados, bellamente coloreados por una paleta de varios tonos de anaranjado y amarillo, que nos hacen sentir que estamos en una de esas míticas locaciones italianas en que tantas películas se filmaron. La banda de sonido tampoco se queda atrás, con melodías compuestas por pianolas, guitarras, banjos y trompetas que varían de acuerdo a los lugares en que nos encontremos.

Justamente es ahí donde se termina de redondear este hermoso titulo, en lo técnico, que nos mete de lleno en un salvaje oeste lleno de guiños a las películas de antaño, aquellas protagonizadas por Franco Nero, Clint Eastwood o Eli Walach. Es verdad que no es un videojuego especialmente extenso, y que en tan solo cuatro horas (que pueden reducirse a una o dos) podemos terminar de pies a cabezas, sin embargo, nos invita a volver a jugar con nuevos protagonistas que podremos desbloquear en el transcurso de la partida. Por si fuera poco, existe también la posibilidad de jugar con un amigo y salir juntos a cabalgar por las áridas llanuras, poniendo fin a la misera existencia de cuanto criminal se busque, o porque no, jugarse unas manos de poker en el saloon.

El Spaghetti Western en todo su esplendor.

Conclusión:

Lo que ha realizado Ostrich Banditos con Westerados: Double Barreled es realmente loable, ofreciéndonos un mundo abierto y lleno de posibilidades. Tiene sus puntos flacos, como el combate, la escasa duración o la simpleza de sus gráficos, pero, por otra parte compensa con rejugabilidad, un cuidado apartado artístico acompañado de una banda sonora de muy buen nivel y la libertad para hacer lo que nos plazca, claro esta, dentro de las posibilidades que brinda el titulo. Quizá no resulte demasiado atractivo para los usuarios de XBox, pero quienes sean poseedores de una PC, no lo dejen pasar… Créanme que, de momento, es lo mas cercano a Red Dead Redemption que van a poder jugar.

Puntaje Final:

8.0

¿Que tiene de bueno?

+La libertad que ofrece para hacer lo que queramos.

+Gran cantidad de misiones y tareas secundarias.

+Apartado artístico y sonoro.

¿Que tiene de malo?

-Los combates son sumamente sencillos.

-Es relativamente corto.

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