Reseña: Little Nightmares – ¡Pesadillas para todos! Pero chiquitas…

Desarrolla: Tarsier Studios

Distribuye: BANDAI NAMCO

Fecha de Lanzamiento: 28 de Abril de 2015

Género: Plataformas/Puzles

Puedes jugarlo en: PC/XOne/PS4

Análisis basado en una copia digital para Steam cortesía de BANDAI NAMCO.

Little Nightmares es uno de los últimos títulos de Tarsier Studios, al cual recordamos principalmente por la célebre franquicia Little Big Planet de la desarrolladora Media Molecule, juegos que son emblemáticos de Playstation 3 y Playstation 4. De hecho, fue tan bueno su trabajo en colaboración que en Sony les encargaron el desarrollo de LittleBigPlanet PS Vita, una versión que tuvo buena recepción en el público. En el año 2014 dieron a conocer que estaban desarrollando un título prometedor al cual llamaron temporalmente Hunger, y dos años después BANDAI NAMCO lograría un acuerdo con la desarrolladora para distribuir el juego bajo el título final mencionado al inicio.

Sabiendo estos antecedentes, vamos a hablar un poco más de las generalidades de Little Nightmares antes de entrar en pleno a la reseña que les traemos a la revista, gracias a la generosidad de la gente de BANDAI NAMCO. Fue lanzado el día 28 de abril para las consolas PlayStation 4 y Xbox One, con una versión adicional destinada a Windows PC. Es un videojuego de plataformas con rompecabezas, en el que encarnamos en Six, una niña pequeña, quien debe tratar de escapar de las pesadillas que la mantienen atrapada en un lugar oscuro y lúgubre, rodeada de seres grotescos y viciosos.

Apenas empezamos el juego, nos damos cuenta de dos cosas importantes: la desolación y la oscuridad rodean a nuestro personaje. Con entereza, comenzamos a avanzar en la exploración de aquel sitio, primero a ciegas, y luego ayudados de un encendedor o mechero. A base de prueba y error vemos que podemos interactuar con algunos elementos y descubrimos las funciones esenciales del teclado. Poco a poco, comenzamos a dominar el control de Six y su entorno, y así aparecen los primeros puzles, que consistirán en activar mecanismos para encender o apagar la corriente eléctrica, para alcanzar puntos a los que no podríamos llegar de otra manera e, incluso, trepar por una pared repleta de jaulas con niños dentro.

Se podría ver como el clásico videojuego de escape de la prisión o fuga de reo, si se quiere, pero va más allá. Sin contarnos nada textualmente, más que con los escenarios y las actitudes de los personajes, Little Nightmares narra una historia que nos va moviendo dentro. Comenzamos a empatizar con la pequeña desde el momento en que vemos que lo está pasando mal. En su huida, un hambre recalcitrante le acosa, y justamente estos episodios de hambre se comienzan a volver cada vez más mórbidos. Esta será una de las líneas de la narrativa que se explotará de principio a fin.

La historia está dividida en cinco secciones, en la cuales encontraremos diversos peligros a evitar y puzles a resolver. Durante el gameplay, nuestro mayor aliado será el sigilo, es decir, mantenernos escondidos y en silencio, observando el entorno. En el juego se muere, sí, pero no se trata de una permadeath que nos lleve al inicio, sino que apareceremos en el punto de control más cercano posible. En ocasiones, estas muertes se vuelven inevitables y hasta se podría decir que deseables, pues es a través de la experiencia que nos daremos cuenta de ciertas cosas que podríamos estar pasando por alto, como la forma en que nos perciben nuestros antagonistas o sitios especiales en los que podríamos ocultarnos.

La narrativa es bastante turbia, a pesar de que se trata sólo de una niña -aparentemente-, pero recordemos que se llama Little Nightmares (Pequeñas Pesadillas) por una razón, y por eso mismo tiene diversas lecturas. Algunos podrían argumentar que retrata de una forma simbólica a nuestra sociedad, mientras que otros -más avezados en el ramo de la psicología- intentarían ofrecer una interpretación a ese sueño. En lo personal, me decanto hacia una lectura un poco más textual, a lo fairy tale, muy al estilo de los cuentos de los hermanos Grimm.

La estética refleja un grado artístico feísta muy bien trazado, con un desarrollo homogéneo entre personajes y escenarios. A excepción de Six, todos son repugnantes, pero pronto nos daremos cuenta que la existencia no tolera a las excepciones y es muy cruel con ellas. Con respecto al estilo feísta, Nietzche mismo decía que solemos poner límites demasiado estrechos al arte, cuando precisamente el “arte del alma fea” es la que lleva los mensajes más poderosos. Y sí, no puedo sino estar de acuerdo que poco a poco el todo engulle al individuo, o será acaso que el mismo individuo asimila al todo en afán de la supervivencia. Cuestión de enfoques.

Algo muy digo de mención es el original soundtrack, que da los tonos lúgubres y claros, como una mezcla oximorónica que termina con unos tremendísimos bajos dignos de cualquier cinta de terror. Por supuesto, el juego en su generalidad no puede ser visto como terrorífico sino más bien muy dirigido al suspense de horror, aunque con un desenlace fuerte y un mensaje digno de análisis. Hablar de todo ello, claro, mataría la curiosidad de nuestros lectores, y pretendo dar muy pocos spoilers por respeto.

Conclusión

Little Nightmares ha sido una experiencia que he disfrutado bastante, aunque me ha sabido a poco ya que su duración no supera las cuatro horas de gameplay continuo. Ha sido inusual, sin embargo, y muy gratificante, así que puedo asegurar que incluso al precio actual vale mucho la pena.

Puntaje Final:

9.0

¿Que tiene de bueno?

+Estética inusual homogénea, muy acorde entre personajes y escenarios.

+Historia interesante y ambiente envolvente.

+Puzles sencillos, pero que requieren de nuestra atención.

+Excelente soundtrack.

¿Que tiene de malo?

-Pasar la historia de cabo a rabo no toma más de cuatro horas.

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